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Edwin Robles, un joven que lo dejó todo por ir detrás del éxito

Conoce la historia de Edwin Robles, un joven que a sus 18 años tuvo que alejarse de su hogar en Izabal, para trasladarse a la ciudad en busca de un objetivo: el éxito.

Edwin vivía con su papá, su mamá y dos hermanos. Desde muy pequeño se ha sentido impulsado a ir tras grandes metas en la vida con el objetivo de hacer valer el gran apoyo que siempre recibió de parte de sus padres.

Por ello, apenas terminaba diversificado cuando decidió aplicar a una beca que le diera la oportunidad de pagar sus estudios universitarios y formarse como un profesional con el deseo de ayudar económicamente a su familia.

Entre otros de sus objetivos, estaba el de formar su propia familia, el de desarrollarse profesionalmente dentro de una gran empresa pero por sobre todas las cosas, mantenerse cerca de Dios.

Con grandes ambiciones y sin imaginar lo que estaba por sucederle, tras un proceso de selección entre varios aspirantes, Edwin se convirtió en uno de los 78 jóvenes beneficiados del programa de becas de la Fundación Juan Bautista Gutiérrez.

Una gran oportunidad al costo de un gran sacrificio: alejarse de su familia. Sin embargo, la fundación no solo le había beneficiado con sus estudios sino que también con residencia universitaria e insumos para sus traslados y para cubrir cualquier necesidad que se le presentara.

La verdad fue una emoción increíble tanto para mis papás como para mí. Una bendición de Dios que pone ángeles a nuestro alrededor que nos apoyaron en este momento con el tema de la beca para que pudiéramos estudiar la carrera que nosotros queríamos, en la universidad de nuestra elección”, agregó Edwin Robles.

Sin dudar de la oportunidad que se le había presentado, Robles arregló sus maletas y viajó a la ciudad para iniciar la carrera de ingeniería industrial en la Universidad del Valle de Guatemala, en 2005. 

Edwin narró su primera experiencia en la selva urbana, cuando tuvo que tomar tres camionetas para llegar a la universidad, se perdió y resultó en la terminal para buses de la zona 4 capitalina.

Sin embargo, ni ese ni muchos otros obstáculos lo detuvieron para concluir con el pensum de la carrera en 2009 y en marzo del siguiente año graduarse como ingeniero industrial.

De inmediato obtuvo su primer empleo formal en el área de cuentas por pagar en una empresa donde trabajó por dos años y medio. Lugar donde obtuvo un amplio conocimiento de sus proyectos financieros y puso en práctica sus estudios. 

Edwin buscaba retos mucho mayores que exigieran todo lo que él tenía para entregar y fue hasta que ingresó a CMI en 2014 en el área de proyectos.

Cumpliendo con su ambición de entregar lo mejor de él, Edwin ha ido creciendo profesionalmente y ahora pertenece al área de Recursos Humanos de la corporación.

Actualmente es un hecho el apoyo económico a su familia. Obtuvo un diplomado y una maestría en proyectos después de graduarse de la universidad y ahora se esfuerza aún más para darles los mejor a sus futuros hijos pues se casó en 2013 e inició su propio hogar.

Edwin Robles busca un crecimiento integral en cada paso de su vida y asegura que parte de su triunfo es tener la confianza en Dios de que se puede dar ese salto y luchar con esa pasión por los sueños que tenemos.

De eso se trata, el conocimiento que uno ha obtenido a través de la beca de la Fundación Juan Bautista Gutiérrez, pues tratar de apoyar a los demás, a los que a uno lo rodean. Creo por ahí se inicia, a retornar a la sociedad un poco de lo mucho que hemos recibido”, Edwin Robles, beneficiado del programa de becas de la Fundación Juan Bautista Gutiérrez.